Elegance of a great wine
A wine family

In 1835, a young man named Manuel María González Ángel would go for long walks through the old town centre of Jerez, in the company of his uncle, José Angel y Vargas. Those was the days when one could still hear horses’ hooves making their way along the streets.

Manuel María’s “Tío Pepe” – Uncle Joe – was his greatest supporter when he started out in the fascinating business of sherry, and it was around that time that José Angel –  Tío Pepe – began to personally select casks in an attempt to find the perfect wine. Many years later, Manuel María González Ángel christened this solera“Solera del Tío Pepe” – Uncle Joe’s Solera – an inscription that can still be read on one of the barrels in the criadera. Thus began the legend of the most famous fino sherry in the world.

Shortly afterwards, encouraged by a continuous rise in exports, Manuel María started his career in the wine business by exporting a number of casks to the United Kingdom. As his company became more and more successful, “Don” Manuel María González, as he was now known, decided to go into partnership with his agent in England, Mr. Robert Blake Byass. In a letter to Byass in 1836, he mentioned that he was going to sell an exceptionally pale white wine he had made.  González Byass became known not only for this world-famous wine, but also for “Brandy de Jerez” such as Lepanto, which was first sold in the 1850s. In 1863, the old company was renamed González Byass. The Byass family retired from the business in 1988 and the winery has belonged to the direct descendants of Manuel María González ever since.

Familia del Vino

En 1835 el joven Manuel María González Ángel solía caminar junto a su tío José Ángel y Vargas durante largos paseos por el casco viejo de Jerez, cuando en la ciudad aún se oía el sonido de los cascos de los caballos abriéndose paso por las calles. Manuel María encontró en su Tío Pepe el mejor apoyo para iniciarse en el fascinante negocio del sherry.

 Por aquellos años, José Ángel, el Tío Pepe, empezaría una selección muy personal de botas con el fin de buscar del vino perfecto.

  Años después, Manuel María González Ángel bautizó esta solera como “Solera del Tío Pepe”, como aún hoy puede leerse en la inscripción de una de las botas de la andana.

Es así como se empieza a forjar la leyenda del fino más famoso de España y el mundo.

Animado por el continuo desarrollo de las exportaciones, inició su andadura en el negocio del vino exportando al poco tiempo algunas botas al Reino Unido. Ante el creciente éxito de su empresa, don Manuel María González decidió asociarse con Mr. Robert Blake Byass, su agente en Inglaterra, a quien en una carta escrita en 1836 le mencionaba que intentará vender un vino excepcionalmente pálido que habían elaborado. Además de este vino de fama mundial, González Byass se caracteriza por la elaboración de Brandys de Jerez, como por ejemplo Lepanto que empezó a comercializarse en la década de los cincuenta. En 1863 la antigua sociedad pasó a llamarse González Byass. La familia Byass se retiró del negocio en 1988 y, desde entonces, la bodega pasó al control de los descendientes directos de Manuel María González.